observar (aprender se escribe con Hache, primer paso)

arcoiristekeEl primer paso en cualquier proceso de aprendizaje es el de observar de forma precisa, utilizando todos los sentidos. La actitud en este primer paso es la de apertura, incluso de ingenuidad, sin ningún tipo de juicio subjetivo o crítica. Nuestro juicio tiene que estar desconectado. No estamos de acuerdo ni en desacuerdo. No nos parece bien ni mal. No está dentro o fuera de nuestro marco de referencia. No coincide ni contradice ninguna información anterior.

Si revisamos mentalmente cualquier situación, estamos observando cuando podemos reproducir, con base en nuestras notas mentales quién hizo qué, cuándo, cómo, la secuencia de actividades que tuvo lugar, qué ocurrió exactamente.

Si lo piensas fríamente, no ha ocurrido ningún juicio, no hay sentimiento alguno al respecto. El aprendiz observa los hechos “externos”, lo que realmente sucedió, y es consciente de los mismos.

En esta fase existen riesgos para el aprendizaje, entre los cuales podemos incluir el no tener una actitud abierta (observamos desde nuestro marco interior, de forma preconcebida), el observar con juicios o críticas, o el experimentar de forma pasiva (sin poner toda la carne en el asador; yo pasaba por aquí, y oigo sin escuchar, miro sin ver, …).

Como consecuencia de un proceso de observación pura podríamos realizar un proceso de descripción pura. Me acuerdo hace unos años mi primer taller de acuarela con Henk Jan. El trabajo era sencillo. Tenía que pintar un arco iris. “¿Sólo eso?” Sí, sólo un arco iris. El problema surge cuando te das cuenta de que alguna que otra vez lo miraste sin verlo. ¿Qué colores tiene y en qué orden? ¿Te animas a intentarlo? ¿Te juegas la mano con la que pintas? ¿Dónde está el rojo; arriba, abajo, en medio? Yo, si te soy sincero, no lo sabía. Si quieres que te sea muy muy sincero, sigo sin saberlo. Este fin de semana he pasado por el bosque animado de Ibarrola, en Oma, en la margen derecha de la reserva de la biosfera del Urdaibai, tierra de mis padres. Observo con admiración que Agustín tampoco miró con mucho detenimiento el arco iris, o no lo reprodujo con fidelidad.

A mí me pasa, le pasa a Agustín, te pasa a ti, ¿cómo vamos a aprender si miramos sin ver y nos ponemos las gafas de culo de vaso de “este señor no opina lo que tiene que opinar que es lo que yo ya sé”, … Sin comentarios. O uno muy sencillito: observar es observar, no enjuiciar. Elimina los juicios. No corresponden a esta fase. Antes de aprender tenemos que dejar que lo nuevo entre, luego ya veremos qué hacemos con ello.

Hay un acto biológico que tiene una analogía clara con el hecho de observar. Se trata de la respiración en la fase de inspiración. Imagínate que respirásemos sin tomar aire. Difícil, ¿verdad? Pues lo mismo le pasa a aprender sin observar; dificilillo cuando menos.arcoirismon

Por cierto. Ir al bosque de Oma es algo que toda persona debería hacer, por lo menos una vez en la vida. Una a la Meca, otra a Santiago, y otra más, por lo menos, a Oma. Y en el camino, elijas el que elijas, no te olvides de observar. Hay tanta belleza ahí fuera…

Así lo hemos visto…

Este post es parte de la serie la serie la organización que aprende

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Acerca de mikeloecorazon

nacido en el país vasco (a los nuevos nos gusta levantar troncos y cortar piedras, de la misma forma que a nuestros padres les gustaba levantar piedras y cortar troncos), me gusta el sol y el mar, el color y el calor. Estar vivo es una gozada que tenemos todos los días. Reírnos y agradecer lo que tenemos también. En el mundo laboral he hecho un recorrido bastante interesante por la consultoría de organización, productividad / competitividad, auditorías de sistemas y procesos, consultoría en integración, formación, tecnologías de la información, y desarrollo de personas, equipos y organizaciones. Un camino entretenido, en el que he llegado a la sopa de piedras, al juego, y al gusto de compartir, al color y al círculo, ese sitio en el que las personas, tan diferentes pero iguales, construimos nuevas realidades. --- mi hijo Gorka me ha traído al mundo del juego desde el respeto a la persona de enfrente, todos somos iguales, un juego que es necesario re-descubrir y desarrollar en nuestras organizaciones y en el mundo laboral y social. --- y mi hija Maitane, mi hija pequeña, mi hija mayor, sólo tengo una hija, es parte de este descubrimiento que se llama "entornos de confianza", con la energía del azul clarito, el orgullo humilde, el orgullo sano, a disposición de la construcción de la casa común. --- en mi vida he aprendido de gente que contaba historias, mi primer abuelo, José, mi primer amigo, Gidor, mi primer jefe, Jesús, y ahora las cuento yo. --- desde ese ser que se descubre a sí mismo (yo me reconozco), y se comunica de forma des-inhibida, amarilla, y se encuentra con otras personas (yo te reconozco, y reconocemos juntas un entorno más amplio del que formamos parte y al que damos vida), para dar paso a la curiosidad, roja, que pinta puertas donde otras personas sólo ven paredes, una curiosidad que se convierte en actividad de crear, creatividad en innovación. desde el juego, cambiando reglas, y creando nuevos juegos, nuestros resultados son diferentes. y afortunadamente, mejores. hoy me considero una persona positiva, creativa y alegre, cariñosa, mezcladora y juguetona. un abrazo, Mikel

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