2 frenos para la RSE en las PYME: el escaparatismo y el sistema “voya”

VIERNES 20 DE MARZO DE 2009 21:08, Diario Responsable, Mikel BILBAO GARAY
En las últimas presentaciones a las que he asistido, relacionadas con la RS, y en contactos con consultoras, se va afianzando una sensación de que la responsabilidad social no baja a la PYME.
voyas

Yo atribuyo esta situación a dos motivos, fundamentalmente

El primero es que la corporación ha asociado en muchos casos la responsabilidad social con la filantropía y la acción social, los grandes proyectos y las buenas prácticas, fundamentalmente con carácter externo, difundidas en foros, por delante de aspectos relacionados con la gestión, destacando más las actividades que realiza puertas afuera que las que realiza hacia dentro. Si nuestro espejo de comparación es el programa PRONIÑO, es muy difícil que como PYME que somos pensemos que tenemos algo que aportar a nuestra sociedad.
Cuando alguien retrata cómo debería ser una actividad está retratando cómo no es en la actualidad. De esta forma, cuando alguien dice que “la responsabilidad social debería estar relacionada con el negocio”, está admitiendo que no está relacionada con el negocio. Que no está incluida en un despliegue estratégico de la organización, que no forma parte de las cuentas y los resultados. Cuando alguien dice que “la responsabilidad social no es sólo marketing social” está retratando las actividades de alguna organización, la suya u otra que tiene en mente, para la cual la responsabilidad social es puro marketing social; esto es, filantropía, acción social, grandes mensajes y buenas prácticas, a veces más cerca del esquema voya que de otras cosas. El sistema voya, por si no queda claro, es aquel por el cual nos comprometemos con la mejora, “Voy a …”, “Voy a …”, “Voy a …”, sin que tenga una base general ni unos resultados contrastados. Comentarios del tipo “la responsabilidad social debería estar relacionada con el negocio, … ” nos hace pensar que muchas veces no lo está. Que es una práctica más asociada con el escaparatismo que con la gestión. Este es el motivo dos por el que el ejemplo no acaba de impregnarlo todo.

Para que la responsabilidad social sea una práctica aplicable a las PYMES nos hace falta volver a los principios; qué hace la organización en pro de la cuenta de resultados (seguramente todo lo que puede), atendiendo a su medio ambiente, y a sus grupos de relación, empezando siempre por sus empleados.

Para que la responsabilidad social sea más cercana a las PYMES tenemos que recobrar el sentido de la medida y de la proporción, y comparar los presupuestos y actividades del programa PRONIÑO, por ejemplo con la facturación o los beneficios de la organización. ¿Estamos hablando del 10%, del 1%, del 0,1%, del 0,01% del presupuesto o de los beneficios de la organización?

Me acuerdo de mis tiempos chicos, cuando después de jugar al futrito con los amigos tres o cuatro años en una liguilla regular de barrios, con camisetas de casa, un año nos patrocinaron la indumentaria del equipo. El regalo nos venía de una fontanería del pueblo. Cuatro años más tarde el maná vendría de una agencia de viajes. Me acuerdo la ilusión de las camisetas nuevas, los pantalones, las medias y los dorsales. Ya que la mente se traslada al fútbol y al dinero, cruzo este recuerdo con otro más reciente, una noticia amarilla que adicionalmente tiene relación con el tercer sector. Rooney, futbolista famoso del Manchester, inglés, se casa. Invita a su boda a 64 amigos. Se gasta en el evento 4 millones de euros, de los cuales la prensa amarilla, vía exclusiva, sufraga 3. Rechaza cualquier regalo de boda y les pide a sus invitados, todos ellos pudientes +, que sustituyan su regalo por una donación a una ONG. Resultado: 4 donaciones de 300 € de promedio.

Y aquí es donde tenemos que pensar quién es realmente generoso y de qué manera, porque muchas veces no es más rico el que más dinero tiene. Ni más generoso ni más altruista.
Por eso, creo que es interesante volver a los fundamentos: gestión económica, gestión medioambiental, gestión de las relaciones con grupos de personas empezando por nuestro personal y buenas prácticas relacionadas.

En el ejemplo de Rooney se nos perdió un millón, aunque la iniciativa era loable. En el ejemplo de la Fontanería hay pocas camisetas que hayan sido tan disfrutadas.

Mikel BILBAO

Como posdata, aprovecho la ocasión para hacer un poco de publicidad de mi pueblo.
Uno de aquellos amigos con los que jugaba en el equipo de futbito patrocinado por la agencia de viajes es hoy socio de una empresa que ha lanzado dos iniciativas para el desarrollo de la responsabilidad social en IBEROAMÉRICA. De nombre Javier (el amigo) y responsIX07 o responsIX03 (las iniciativas). Para el desarrollo de la responsabilidad social en el tercer sector y en la cadena de suministro de los corporativos, respectivamente. Adicionalmente la iniciativa NAVEGA369 promueve, entre otros, el uso de responsIX en las micropymes iberoamericanas con un bajo coste (1 cafecito al día). A partir de datos de gestión (no podría ser de otra forma si huimos del escaparatismo). Como diría el otro, nadie es tan rico que no tenga nada que recibir ni tan pobre que no tenga nada que dar. Javier está devolviendo a la sociedad la camiseta con la que jugó varios años, vaya que sí.

voyasmon Nosotros lo vimos así…

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