ahí va, si ya es agosto

salimos de Madrid a dar un paseo por el cabo de Gata, ese espacio natural que tanto nos gusta, donde vamos a re-contactar con la naturaleza, las playas y las puestas de sol, quizás hacemos también algo de senderismo,

que no todo en la vida son cervezas y tapas,

y me doy cuenta que un año más, como casi todos, ha llegado agosto, ese mes tórrido, ilustrado con la paleta de los colores cálidos, rojo, naranja y amarillo, esos colores que introducen un baile en nuestro precioso mundo material,

en el mundo del tener.

   así lo vimos…

 

en el post de hoy de Leonardo Boff, leo un párrafo que entronca con el mundo del tener, que copio a continuación

Dar de comer nunca puede ser un gesto solamente asistencialista, sino de humanismo en grado cero. Juntos repetíamos con frecuencia: “este pan que tengo en mis manos es material; pero el pan que entrego al hambriento es también espiritual, pues va cargado de amor, de compasión, de humanidad y salva la vida”. 

7 emociones es un modelo de inteligencia emocional inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, un modelo en el que representamos las emociones en paralelo con los colores,

7 colores para entender el mundo, la paleta de los colores cálidos, la paleta de los colores fríos, que nos regalan el baile de la luz y la oscuridad,colores cálidos y fríos, ambos tan necesarios en este universo dual,

en el que estamos a punto de descubrir la energía del 3, con la ayuda del verde, ese color tan especial, que nos ayuda a realizar el puente entre el mundo del tener y el mundo del ser, desarrollo material y espiritual en nuestras vidas,

no está mal para empezar.

puedes descargar 7 emociones, creative commons, desde este link

el mundo está en paz, y yo también

Ante los sucesos que están pasando, se nos pide que compartamos la idea de la maravillosa canción de John Lennon, Imagine, hasta que inundemos las redes sociales en todo el planeta y llegue a todos los rincones del mundo.

MOVIMIENTO “BEBA AGUA Y ALIMENTE LA PAZ”

¿Cómo funciona?

La idea básica de la Campaña Beba agua y alimente la PAZ” es hacer que cada uno de nosotros, en el momento de beber agua… cualquier  hora, pronuncie…o si prefieres mentaliza la frase o mantra…

EL MUNDO ESTÁ EN PAZ Y YO TAMBIÉN
Sin ningún esfuerzo, seremos millones de personas por hora, repitiendo o mentalizando la frase…

EL MUNDO ESTÁ EN PAZ Y YO TAMBIÉN!
Vamos a formar una corriente de elevada frecuencia vibratoria a favor de la PAZ. El poder de la intención positiva será multiplicado cada vez que alguien se adhiere al movimiento.

Según las tradiciones orientales, hoy respaldadas por la física cuántica, la repetición sistemática de pensamientos, músicas, palabras o mantras, crea medios propicios que facilitan la concreción de los objetivos mentalizados.

Compártelo con tus amigos y gracias por ayudar al Mundo a vivir en PAZ.
Namasté💜

 

así lo vimos…

recibo este texto en el móvil, y me parece buen momento para valorar si nos metemos en el juicio de los otros, en la crítica y en la desaprobación, o tal vez nos animamos en una corriente diferente,

un poco de música,

un poco de agua,

y un mucho de nuestra mejor intención.

ojo por ojo, y un día próximo todas estaremos ciegas, ¿no te parece interesante probar un camino diferente?

7 emociones, un modelo de inteligencia emocional inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, promueve el desarrollo del mundo espiritual de las personas y de los grupos,

hasta llegar a la alegría, el hacer conjunto, en el que traemos a este mundo lo nuevo, de forma colaborativa, desde una nueva comprensión.

las externalidades y la multiplicación de los peces

tras ayudarle a Silvia en su mudanza, un proceso en el que se pone muchas veces de manifiesto la de cosas inútiles que tenemos en nuestros armarios y en nuestros trasteros, y lo que nos cuesta librarnos de tantas cosas, convertidas en apegos,

surge una reflexión,

que me conecta con una idea que va tomando fuerza, somos la primera generación sobre este planeta que ha tenido demasiadas cosas, no sé si aprecias esta tendencia en tu casa, en especial si miras a tus hijos, si es que los tienes,

demasiados juguetes, demasiada electrónica, demasiado de todo, que acaba en aprecio a casi nada, qué más me da la última maravilla si basta con que vea la siguiente y mueva mi dedito y diga, “quiero eso”,

y en eso estoy que me llega, y leo con atención, el último post de Leonardo Boff,

y me quedo con la sensación de que tanto demasiado, tanto despilfarro, sobre todo en este primer mundo desmesurado, tiene un coste, que el mundo corporativo ha venido a llamar externalidad,

un impacto negativo que no implica nada en el balance de mis cuentas, es un perjuicio para otros, o para todos, que es una forma muy próxima al nadie, si somos conscientes de que los extremos se tocan,

externalidades que alguien, nadie y todos, va a acabar percibiendo, más tarde o más temprano.

    así lo vimos…

busco una imagen para acompañar este post en mi álbum, y pienso en esos dos peces, que se encuentran mirando cada uno en sentido contrario, en representación de la alteridad, el alter, el otro, la otra persona,

una imagen que conecto con el milagro de multiplicación de los panes y los peces, y me pregunto qué haremos cuando ya no nos queden peces que multiplicar, y sólo podamos multiplicar las externalidades.

La Tierra en números rojos: 

el ser humano, Satán de la Tierra 

El día 2 de agosto de 2017 sucedió un hecho preocupante para la humanidad y para cada ser humano individualmente. Fue el día anual de la “Sobrecarga de la Tierra” (Overshoot Day ). Es decir: fue el día en que gastamos todos los bienes y servicios naturales, básicos para sustentar la vida. Estábamos en verde y ahora entramos en números rojos, o sea, en un cheque sin fondos. Lo que gastemos de aquí en adelante será violentamente arrancado a la Tierra para atender las indispensables demandas humanas y, lo que es peor, para mantener el nivel de consumo perdulario de los países ricos.

A este hecho se le suele llamar “Huella Ecológica de la Tierra”. Mediante ella, se mide la cantidad de tierra fértil y de mar necesarios para generar los medios de vida indispensables como agua, granos, carnes, peces, fibras, madera, energía renovable y otros más. Disponemos de 12 mil millones de hectáreas de tierra fértil (selvas, pastos, cultivos) pero necesitaríamos en realidad 20 mil millones.

¿Cómo cubrir este déficit de 8 mil millones? Chupando más y más de la Tierra… ¿pero hasta cuándo? Estamos descapitalizando lentamente a la Madre Tierra. No sabemos cuándo llegará su colapso, pero, de continuar con el nivel de consumo y desperdicio de los países opulentos, vendrá, con consecuencias nefastas para todos.

Cuando hablamos de hectáreas de tierra, no pensamos solamente en el suelo, sino en todo lo que él nos permite producir, como por ejemplo, maderas para muebles, ropas de algodón, tinturas, principios activos naturales para la medicina, minerales y otros.

En promedio cada persona necesitaría para su supervivencia 1,7 hectárea de tierra. Casi la mitad de la humanidad (43%) está por debajo de este valor, como los países donde hace estragos el hambre: Eritrea con huella ecológica de 0,4 hectáreas, Bangladesh con 0,7, Brasil, por encima de la media mundial con 2,9. El 54% de la población mundial va mucho más allá de sus necesidades, como Estados Unidos con 8,2 hectáreas, Canadá 8,2, Luxemburgo 15,8, Italia 4,6 e India 1,2.

Esta Sobrecarga Ecológica es un préstamo que estamos tomando de las generaciones futuras para nuestro uso y disfrute actuales. Pero cuando les llegue el turno a ellas, ¿en qué condiciones van a satisfacer sus necesidades de alimento, agua, fibras, granos, carnes y madera? Podrían heredar un planeta depauperado.

Tememos que nuestros descendientes, mirando hacia atrás, acaben maldiciéndonos: “ustedes no pensaron en sus hijos, nietos y biznietos; no supieron ahorrar y desarrollar un consumo sobrio y frugal para que quedase algo bueno de la Tierra para nosotros, y no sólo para nosotros, también para todos los seres vivos, que necesitan aquello que nosotros apreciamos”. Esto nos trae a la memoria las palabras del indígena Seattle: «Si todos los animales se acabasen, el ser humano moriría de soledad de espíritu, porque todo lo que sucede a los animales, le sucederá también al ser humano, pues todo está interrelacionado».

Lo que predomina en el mundo es una perversa injusticia social, cruel y despiadada: el 15% de los que viven en las regiones opulentas del Norte del planeta dispone del 75% de los bienes y servicios naturales y del 40% de la tierra fértil. Algunos millones de personas, cual perros famélicos, deben esperar las migajas que caen de las bien servidas mesas de aquéllos.

En verdad la Sobrecarga de la Tierra es el resultado del tipo de economía dilapidadora de las “bondades de la naturaleza”, como dicen los andinos, deforestando, contaminando aguas y suelos, empobreciendo ecosistemas y erosionando la biodiversidad. Estos efectos son considerados “externalidades”, que no afectan al lucro y no entran en la contabilidad empresarial. Pero afectan la vida presente y futura.

El eco-economista Ladislau Dowbor de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo, en su libro Democracia económica (Vozes 2008) resume el problema con palabras claras: «Parece bastante absurdo, pero lo esencial de la teoría económica con la cual trabajamos no considera la descapitalización del planeta. En la práctica, en economía doméstica, sería como si sobreviviésemos vendiendo los muebles, la plata de la casa… y creyésemos que con ese ingreso podríamos seguir viviendo con normalidad, y que estaríamos administrando bien nuestra casa. Estamos destruyendo el suelo, el agua, la vida en los mares, la cobertura vegetal, las reservas de petróleo, la capa de ozono, el propio clima, pero lo que contabilizamos es sólo la tasa de crecimiento» (p. 123).

Ésta es la lógica vigente de la actual economía de mercado neoliberal, irracional y suicida. De modo radical yo diría: el ser humano se está revelando como el Satán de la Tierra y no su ángel de la guarda.

Puedes acceder al blog de Koinomía en este link

y me acuerdo de la economía del bien común, ese movimiento que encabeza Christian Felber, y que es tan interesante, porque incluye en el balance aspectos qué sí que nos importan cuando tenemos cuenta al otro, al alter,

y el bien común de nuestra casa compartida, una casa de la que no nos vamos a poder mudar.

Si tú también piensas que una nueva conciencia es necesaria sobre la tierra, te animamos a leer 7 emociones, un modelo de inteligencia emocional, inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe,

que nos prepara para la acción colectiva, desde una nueva comprensión.

¿qué viene después del black friday?

me reúno con Gonzalo en una sala en la que nos esperan una mesa redonda y unas sillas violetas, que para mí tienen el simbolismo de la igualdad (tú y yo somos iguales en una mesa sin cabecera) y del hacer conjunto (la alegría es violeta),

en su oficina, en la zona de detrás del ayuntamiento de Bilbao, cerca de el Tívoli, un barrio en el que vivió mi abuela materna de joven, hace ya muchos años, tal vez wikiopps es una opción para realizar una encuesta relacionada con 7 emociones,

donde vamos a entablar una conversación que empieza con una presentación diferente,

ya que Gonzalo me habla de una iniciativa que promueve la fundación a la que su proyecto está ligada, una iniciativa que ofrece un contrapunto al black friday, ese fenómeno que promueve el consumo masivo de lo que sea, un viernes al año,

un viernes negro al que bien le puede seguir un sábado pleno de conciencia,

no es otra la idea que origina el Fair Saturday, o sábado justo, una iniciativa que nos anima a que salgamos a la calle y consumamos arte y cultura, a su precio normal, para que los artistas, que nos acompañan con su arte,

donen una parte de la recaudación a causas solidarias, creando un nuevo consumismo, mucho más responsable, en vez de electrónica y cosas tangibles consumimos cultura y arte, intangibles tan preciosos como necesarios,

que adicionalmente tienen un segundo impacto, igualmente positivo, ya que alguna causa solidaria de su elección se va a ver beneficiada e impulsada, en este mundo, tan bonito, en el que hemos decidido vivir.

   así lo vimos…

gracias, Gonzalo, por iniciar esta conversación con este ejemplo a seguir, que nace en Bilbao y que va tomando cuerpo en diferentes territorios, aquí y allá, a ver si me puedes poner en contacto con su fundador,

y tal vez ampliamos la conversación que hemos iniciado este lunes,

tal vez podemos conectar esta iniciativa tan bonita, buena y necesaria con este futuro que emerge, con nuestra colaboración necesaria, si no queremos que al black friday le siga el black saturday, y a éste el black sunday,

en una ola de consumismo desaforado y perpetuo.

¿te animas a acompañarnos en un sábado con un consumismo diferente, lleno de arte y cultura?

Si es el caso, creo que te va a ser fácil encontrarlo, con una sencilla búsqueda en internet, como lo he encontrado yo.

la alegría, violeta, en contra de la sabiduría popular, es una emoción que poco o nada tiene que ver con la tristeza, la una no es la contraria de la otra, desde la óptica de las 7 emociones.

Si quieres conocer algo más de inteligencia emocional, puedes descargar 7 emociones, creative commons, un modelo inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe por medio de este link.

así en la tierra como en el cielo

en el ejercicio de hacer una lista de emociones importantes para nosotras, en muchos casos, se filtran valores o comportamientos, o al menos palabras que yo incluiría en estas categorías,

es por ello que surge este ejercicio, así en la tierra como en el cielo,

por medio del cual, una vez que hemos hecho un recorrido por 7 emociones, con 3 de ellas que configuran el mundo del tener (el mundo material, físico), con 3 de ellas que están claramente asociadas al mundo del Ser (el desarrollo espiritual),

con el amor como balanza entre ambos mundo,

retomamos la relación de valores y comportamientos con nuestro rico mundo emocional, y 7 emociones fundamentales que nos sirven como primera aproximación, en un ejercicio que nos permite correlacionar las unas con los otros,

las emociones con los valores y los comportamientos.

En este ejercicio, más o menos elaborado, podemos pedir a las personas asistentes que realicen una lista simple, con los valores que rigen su vida, una lista que fácilmente se puede dividir en dos,

ya que tenemos valores tan arraigados que a veces es nos hace difícil observar, como le ocurre al pez con el agua, mientras que otros, no tan integrados en nuestra vida, son claramente aspiracionales, de ahí la figura del faro para representar el valor,

nos rige en la distancia, y nos gustaría aproximarnos más,

un valor, que al quedar representado por un palabra, puede tener asociada una definición, que le agregue un poco de contenido, cuerpo y contorno a la cosa, no es lo mismo la responsabilidad para mí que lo que es para ti,

el día que nos demos cuenta de esto seguramente dejamos de discutir,

un valor al que le podemos añadir una imagen, tal vez de un personaje que lo representa, ¿quién encarna en su vida, desde mi punto de vista, ese valor?, en un ejercicio que nos acerca a la PNL (Programación Neuro Lingüística),

ya que si lo podemos visualizar también lo podemos “copiar” o “actuar”,

un valor al que le podemos añadir un dibujo, un logo, un mandala, una representación gráfica, con colores, con plastilina, con muñecos, dejando que la inteligencia de la mano y de nuestro cuerpo se integre en el juego.

Y una vez que tenemos esto podemos bajar el valor a un nivel más práctico, y ahí la imagen de nuestra casa, ya que los valores los encarnamos, y son apreciables en nuestro día a día en forma de comportamientos,

comportamientos que una vez repetidos (hechos hábito) se convierten en un carácter.

Este ejercicio termina de redondear un itinerario en un tercer paso,

que liga los colores cálidos (el rojo – el naranja – el amarillo), en representación del mundo material, con los colores fríos (el azul claro – el índigo – el violeta), en representación del mundo del desarrollo personal y de los grupos,

mundo material y apegos en equilibrio con el mundo espiritual y del desapego, mundos que conocemos de sobra, y que se vinculan con la energía del verde, el amor y nuestra mejor intención,

porque en un momento nos comprometemos a hacer lo máximo que podemos, desde nuestra mejor intención.

   así lo vimos…

por medio de este sencillo ejercicio podemos relacionar una pregunta abierta a un grupo,

¿cuáles son los valores más importantes en el desarrollo de la educación?, ¿cuáles son los valores más importantes en procesos de acompañamiento del aprendizaje?, ¿cuáles son los valores más importantes en el desarrollo de entornos colaborativos?,

una pregunta que varía en función de dónde estamos en cada caso, y que tiene relación con los valores personales de todas nosotras, para convertirlos en comportamientos observables, y ahora sí, observados, por parte del grupo.

Puedes hacer clic en el link: 3 visiones el cielo y la tierra

Otro tanto se puede realizar para contrastar el nivel de congruencia entre los valores de la organización en la que nos desarrollamos con los valores propios, y los comportamientos que queremos ver florecer en nuestra relación.

Puedes leer también el post editado en el blog de “organizaciones que encuentran y cuentan cuentos”, titulado “lo que nos une”.

7 emociones es un modelo de inteligencia emocional inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, que nos regala este precioso baile a 3, y el color como resultado del baile perpetuo entre la claridad y la oscuridad,

con el ojo del Ser Humano como elemento imprescindible en este precioso proceso de observación.

 

 

 

 

 

escenarios españoles del rodaje de Juego de Tronos (ven y cuéntalo)

enganchado como estoy a la serie “Juego de Tronos”, no puedo sino disfrutar las conversaciones de Jon Nieve con la reina de dragones en las escaleras que suben a la ermita de San Juan de Gaztelugatxe,

peña reconvertida en Rocadragón,

y no puedo sino apuntar un par de enclaves de esta serie de culto en el País Vasco, que no conozco, la playa Muriola, en Barrika, a escasos 7 kilómetros de la casa de mi madre, que vive en Algorta,

casi a tiro de piedra de la casa de mi hermana, que vive en Sopelana, una playa que no voy a tardar en visitar, pero que no tiene la presencia de la foto al pie durante la marea alta, que casi la cubre por completo,

claro, por eso el verde de las algas,

y en la que disfruto de un atardecer de película con Silvia, esa chica tan bonita que me acompaña, que puebla mis mañanas y mis tardes, sobre el acantilado, atardecer sin imágenes, ya que no traemos cámaras ni móviles,

en una secuencia que fotos sin photoshop que bien puede quedar grabada en el álbum de los momentos maravillosos de mi vida,

a ver cuándo saco un rato para cruzar la frontera, esa separación virtual en esta Europa de los pueblos, yo soy de Villaconejo de arriba, y yo soy de Villaconejo de abajo, y me acerco a la playa de Itxurun, en Zumaia,

en esa preciosa costera guipuzcoana, casi tan bonita, alguien dirá que más incluso, para gustos los colores, como la nuestra.

   así lo vimos…

Si tienes interés, tal vez tienes una localización de esta serie a las puertas de tu casa, y no la conoces, como me ocurre a mí, buena excusa para hacer un poco de turismo interior,

a veces no hay que viajar a Egipto ni a Cuba, a los Balcanes o a Oceanía para encontrar un espacio mágico del que disfrutar.

Por si acaso, te paso el link

Hay un mundo en el que hacemos lo que está bien, lo que el sistema nos dicta, lo que les gusta a nuestros mayores, lo políticamente correcto, y existe otro mundo en el que conectamos con lo que a nosotros nos mueve el alma,

conversaciones y cuentos preciosos,

en la bruma, en la espesura, con sabor a salitre, con olor a nenúfares, al contacto con el musgo, cada quién sabe qué le gusta, y siempre es bienvenida esa aproximación personal,

que nos contacta con los que nos da vida.

incontinencia y desparrame emocional

en un momento dado, entro en un estado emocional que no es precisamente bonito, tiene de todo menos de bonito, tal vez estoy triste, tal vez rabioso, con una rabia contenida, tal vez frustrado, tal vez todo mezcladito,

y ante esa pregunta, muchas veces retórica, “¿qué te pasa?”, respondo con esa frase hecha, una mentirota grandiosa,

“nada,”

no me pasa nada cuando todo me pasa, qué curioso,

mi ser ha desaparecido, y aparece en su lugar esta respuesta piedra,

que a veces es simplemente necesaria, tal vez es mucho mejor decir nada que desparramar, aunque toda mi fisiología diga “estoy profundamente molesto”, pero me hace falta un poco de tiempo para ordenar todo lo que sí me pasa,

tal vez sólo me hace falta un poco de tiempo para ordenarme,

en vez de sacar la lengüita a pasear, y decir cosas de las que seguramente me voy a tener que arrepentir, porque son cosas que ni yo mismo pienso, y que seguramente puedo transmitir de una manera mejor.

en este proceso, en el que no estoy solo en el mundo, la otra persona, si es inteligente emocionalmente, bien puede entender que estoy buscando una forma o manera para tratar con lo que me pasa,

no tomarse mi mal-estar de forma personal, esto que le pasa a Mikel no soy yo, no hacer suposiciones, esto que le ocurre es como consecuencia de algo que le he hecho yo, fijo que se ha molestado conmigo,

y si bien me quiere, encontrará el tiempo, la forma y manera de entablar una conversación, que generalmente empieza con una pregunta, en vez de con una afirmación de lo bruto que soy, y de lo mal que se lo he hecho pasar.

en el caso contrario, puede empezar a desparramar sus miserias, balas y más balas en forma de palabras a todo lo que se mueva, como vaquero matón de película, que en última instancia no perdona ni al pianista,

con las consecuencias que este proceso entraña, de réplica y contrarréplica, en una oleada creciente de mal-estar emocional, en el que hasta la música se acaba, mucho cuidado con matarle al cámara o al director…

   así lo vimos…

no me gusta mucho el término de control emocional, como no me gusta excesivamente el de dominio de las emociones, y me acerco más a la idea de una conciencia emocional,

en la que progresivamente soy capaz de entender mis emociones de una forma más certera, tal vez más rápido, y comunicarme con mi entorno de una forma más adecuada,

hasta que llegue un día en el que soy emocionalmente presente, una forma de explicar ese momento en el que mi Yo soy está al cargo de mi mundo emocional, ¿es dominio?, ¿es control?, no,

desde mi punto de vista tiene más que ver con responsabilidad emocional,

sí, entendiendo como responsabilidad la capacidad de responder con habilidad ante lo que interiormente, y a mi alrededor, sucede.

Tomo la imagen y el texto a continuación del blog de Felipe García Rey, muchas gracias por compartir, Felipe, un texto anónimo que conozco por la colección de Cuentos con Alma, de Rosario Gómez

Ésta es la historia de un niño que, todos los días, se peleaba con su hermano, con sus padres, compañeros del colegio, etc …

Una tarde, su padre le entregó un paquete. El niño muy curisoso lo desenvolvió rápidamente y se sorprendió muchísimo al ver ese extraño regalo: era una caja de clavos.

El padre lo miró muy fijo y le dijo:

 “Hijo mío, te voy a dar un consejo: cada vez que pierdas el control, cada vez que contestes mal a alguien y discutas, clava un clavo en la puerta de tu habitación”

El primer día, el niño clavó 37 clavos en la puerta.

Con el paso del tiempo, el niño fue aprendiendo a controlar su rabia, por ende, la cantidad de clavos comenzó a desminuir. Descubrió que eras más fácil controlar su temperamento que clavar los clavos en la puerta.

Finalmente llegó el día en que el niño no perdió los estribos.

Su padre orgulloso, le sugirió que por cada día que se pudiera controlar, sacase un clavo. Los días transcurrieron y el niño logró quitarlos todos.

Conmovido por ello, el padre tomó a su hijo de la mano y lo llevó hasta la puerta, y con suma tranquilidad le dijo:

“Haz hecho bien, hijo mio, pero mira los agujeros… la puerta nunca volverá a ser la misma. Cuando dices cosas con rabia, dejan una cicatriz igual que ésta. Le puedes clavar un cuchillo a un hombre y luego sacárselo. Pero no importa cuántas veces le pidas perdón, la herida siempre seguirá ahí. Una herida verbal es tan dañina como una física. Recuerda que los amigos son joyas muy escasas, consérvalos, cuídalos, ámalos, pero no los lastimes, hay daños que son irreversibles y no hay perdón que los sane”

El niño comprendió la enseñanza de su padre y la agradeció profundamente; se dio cuenta de que al enojarse no sólo causaba daño a los demás, sino que también se daña a sí mismo. A partir de ese momento jamás volvió a tener que controlar su ira, porque decidió actuar siempre guiado por el amor

Y tú, ¿cuantos clavos y/o agujeros tienes en tu puerta?

7 emociones es un modelo de inteligencia emocional inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y por la teoría del color de Goethe, creative commons, que puedes descargar desde este link.

y la niebla nos acoge en Rocadragón

estamos llegando a Eneperi, y una llamada en el móvil, es Gaizka, que se ha perdido, nos pone al corriente de la niebla, ¿qué niebla?, aquí, estamos saliendo de Bakio, sólo llueve,

no nos va a llevar mucho tiempo completar un par de cuestas y pasar un tramo de curvas para encontrarnos con Gaizka y con la niebla, que dentro de un rato también se va a tragar a Iban,

que a pesar de veranear aquí cerquita también va a tener problemas para llegar, qué curioso, a esta reunión en la que vamos a poner en común el propósito de el futuro emerge,

en la que vamos a conversar sobre esa imagen que puede ser una, o varias, siempre y cuando sea válida para cada quién, ¿tal vez un hormiguero?, ¿tal vez una tela de araña?, ¿tal vez un castillo de juegos artificiales?,

por medio de la cual podemos compartir el propósito de “el futuro emerge”,

un futuro que junta a personas voluntarias, que tienen un desarrollo en un ámbito específico, en la cultura, en la educación, en la salud, en los negocios, con base en una conciencia en evolución,

porque si no hemos dejado de evolucionar tampoco deja de evolucionar nuestra conciencia, como no dejan de evolucionar nuestras capacidades relacionales, ayer nos relacionábamos con hachas y escudos,

y hoy son otros los medios, afortunadamente,

y charlamos de forma animada, entendiendo que la tela de araña de Gaizka es diferente de la tela de araña de Mikel, y que la conversación generativa de Tomás bien puede ser diferente de la de Iban,

mientras la niebla que nos rodea crea ese clima en el que crecen nuestros ancestros, es increíble que ayer estuviéramos todo el día en la playa tostándonos al sol y hoy disfrutemos de esta lluvia pertinaz y estas nubes bajas,

una niebla que no nos deja ver más allá de 50 metros, sabemos que la ermita de San Juan está ahí abajo, convertida por un breve espacio de tiempo en Rocadragón, en esta séptima temporada de Juego de tronos,

y sin embargo no la podemos ver,

algo similar a lo que pasa con el futuro, que emerge continuamente a nuestro alrededor, y no somos conscientes de la evolución de lo que está siendo, y cómo influye en este movimiento continuo el nivel de conciencia que lo origina,

tal vez el futuro emerge sólo sirva para eso, para que pongamos conciencia en la importancia del “desde dónde” operamos, y en juntar iniciativas y personas que operan con base en un desde dónde común.

   así lo vimos…

por algún extraño motivo relaciono la niebla con el mitote, un concepto tolteca, que hace referencia a la confusión en la que vivimos, como consecuencia de una educación que nos lleva a mirar el mundo, y entenderlo, de una manera concreta,

y pienso en una forma en la que tal vez puedo explicar yo “el futuro emerge”,

en este mundo en el que existen tantos proyectos y tantas personas (y comunidades de personas) realmente reseñables, pero fuera del circuito, desconectadas, tal vez a alguien no le interesa que sean ejemplo, ni noticia,

mientras que en paralelo existe todo un circo montado en torno a personas que poco o nada aportan al desarrollo de la humanidad, de esta gran comunidad en la que hemos elegido crecer, y desarrollarnos,

dirigentes políticos, sí, creo que merecen ser señalados, junto a deportistas y modelos, que son tan poco ejemplares, y que no deberíamos modelar (copiar), voceros de la grosería y del mal gusto,

convertido en “yo, mí, me, conmigo”, extravagancia y despilfarro,

miembros de este gallinero o del otro, anoche me acosté despidiéndome de mi madre, que disfruta en el gallinero de Jordi Évole, es una pena que ciertos elementos de esta sociedad sean tan notorios,

cuando les deberíamos regalar mil años de niebla, o quizás 2000, a ver si son capaces de evolucionar.

tienes información de el futuro emerge en esta web, creada al efecto, que si tiene que evolucionar, sin lugar a dudas, evolucionará.

 

no necesito nada, todo lo necesito

a medio camino en el traslado que le acerca a Silvia a mi casa, enlazamos una conversación con Diógenes, el del mito, una conversación en la que reviso lo difícil que es para mí tirar cosas,

desprenderme de recuerdos, incluso de cachivaches, un ordenador que dejé de utilizar hace 6 años, otro que dejé de utilizar hace 10, aquel equipo para backups que nunca llegué a utilizar y se hizo viejo en el trastero,

mil y un ciento de porquerías que pueblan las baldas de los armarios, y cajas y estanterías en el trastero,

es curioso, en mi vida del día a día mi actitud no llega a la de un monje trapense, pero ahí le va, con dos pantalones, dos zapatos, 3 camisas y dos jerseys, y algo de ropa para el frío he hecho un invierno,

en verano algo parecido, incorporando unas alpargatas y unas chanclas de plástico para la playa o la piscina, y sin embargo mis baldas están atestadas de ropa, decenas de todo, para dar y tomar,

resulta que Diógenes va a tener razón, parece que puedo vivir con casi nada, pero gracias a él lo necesito todo.

   así lo vimos…

y me pregunto cuál es mi capacidad real de tirar, y mi capacidad de vivir con menos, porque, muchas veces, menos es más.

en el proceso de integrar dos casas en una aparece una necesidad de tirar, o de contratar un guardamuebles, todo parece indicar que Silvia se ha decantado por la primera opción, y me ha arrastrado a mí en la misma dirección,

buena dirección,

hasta que sólo quedan unos restos que ya se encuentran, mudanza terminada, fase superada, en un contenedor, en el que seguramente mi amigo Diógenes estará llorando, ese ordenador es miiiiiiiiiiiíooooooo,

este cachivache tambieeeeeeeén.

este proceso de librarse de lo prescindible tiene mucho que ver con la emoción de la tristeza, que acepta las pérdidas de todo aquello que amamos, una de las 7 que componen las 7 emociones

7 emociones, creative commons, es un modelo de inteligencia emocional inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, que puedes descargar desde este link, antes de echarlo al  contenedor

¿de qué color pintas tu cielo?

recibo 3 fotos de un fenómeno extraño en el cielo, en el que un regalo de colores lo inundan, al igual que ocurre con el arco iris o en una aurora boreal, fenómenos mágicos,

3 fotos que toma un piloto después de despegar del aeropuerto de Bombay, en un fenómeno que se llama arco iris de fuego,

y que se produce cuando el sol está posicionado por encima de los 58 grados sobre el horizonte y sus rayos atraviesan nubes que contienen cristales de hielo, muchas gracias, Victoria, por compartirlas,

y me maravillo de la belleza de este mundo en el que hemos decidido vivir.

   así lo vimos…

este año trasladamos al mundo educativo y al mundo corporativo un regalo que tiene su origen en el campo social y en la teoría U de Otto Scharmer, una U que casi se pinta en el cielo,

por medio de 7 emociones, un modelo emocional, inspirado por la teoría del color de Goethe, que nos regala este baile precioso entre tres, luz y oscuridad con el órgano perceptor del ser humano,

baile que puebla nuestra vida de color.

por cierto, ¿de qué color pintas tu cielo hoy?

si quieres conocer más de inteligencia emocional, puedes descargarte 7 emociones, creative commons, un modelo para entender nuestro precioso mundo emocional desde la energía del color, con la ayuda de Goethe.